domingo, 25 de marzo de 2012

"..el libre albedrío"



A lo largo de la historia, han existido pocos individuos a quienes se les haya atribuido tantos puntos de vista equivocados como James Arminius. J. Matthew Pinson ha hecho una investigación y documentación considerable buscando clarificar que fue lo que Arminio realmente enseñó y también lo que no enseñó. Pinson comenta: 


Arminio creía que el hombre no tiene ninguna capacidad para buscar a Dios o volverse a Él, a no ser que haya sido radicalmente afectado por su gracia. Arminio ha sido considerado por la mayoría de los interpretes y estudiosos ( una conclusión basada en prejuicios de semi-pelagianismo ) como alguien que sostuvo una doctrina del libre albedrío que hacía a los individuos totalmente capaces de elegir a Dios o de desecharlo. Sin embargo, su punto de vista respecto a la libertad humana nunca significó libertad para hacer cualquier cosa buena ante los ojos de Dios o de elegir a Dios por nuestra propia capacidad. 


Para Arminio, el elemento básico que caracteriza a la libertad humana es una "libertad de necesidad". Esto ha sonado para algunos como semi-pelagianismo, pero a pesar de que Arminio sostuvo que la voluntad humana es libre de necesidad, afirmó en forma inequívoca que la voluntad no se encuentra libre del pecado o de su dominio. La humanidad caída no tiene poder o habilidad para alcanzar la gracia de Dios por su propia capacidad. 




Adaptado: The Quest for Truth 
F. Leroy Forlines

domingo, 18 de marzo de 2012

"..la elección es condicional"



Este es el punto principal donde el arminianismo se distancia del calvinismo, entendiendo que la Biblia enseña mas bien, que personas especificas son elegidas o reprobadas como creyentes o como incrédulos. La manera de Arminio para presentar esto me parece la más apropiada y cautelosa. Sus definiciones indican que él vio la elección como elección de creyentes, y consecuentemente la fe como condición para la elección. Para Arminio, si la salvación es por fe, entonces también la elección es por fe. Si la salvación es condicional, la elección también lo es. 


Esto no equivale a decir que los decretos de Dios se determinen de manera condicional. Las decisiones eternas de Dios son hechas sin ninguna condición impuesta sobre Él. Dios ha decretado de manera incondicional una elección condicional, escogiendo individuos como creyentes. 


En este sentido, el calvinismo realiza una pobre elección de palabras cuando afirma que "los arminianos llegan a la conclusión final de que Dios ve la elección que el pecador hará y basa su propia elección en la elección del pecador". Esta fraseología no parece ser la más apropiada. Decir que Dios basa su elección en la elección del pecador no es lo mismo a decir que Dios escoge creyentes. De acuerdo a mi opinión, la frase "elección de acuerdo al conocimiento previo de la fe de alguien" no es la mejor manera de expresar la elección condicional. 


Conocimiento previo en la Biblia es, al menos en algunos pasajes, algo más que simple presciencia. Arminio reconoció esto, incluso discutiendo la predestinación. Observó que algunos explicaban conocimiento previo (Romanos 8:29) como "previamente amado y apasionadamente reconocido como propio" mientras que otros lo definían como "presciencia de la fe en Cristo" y posteriormente procedió a inquirir si una definición puede ser realmente verdadera sin la otra, concluyendo que "Dios no puede previamente amar y apasionadamente reconocer como propio a un pecador, a no ser que este sea reconocido en Cristo, y considerado como un creyente en Cristo".  Por lo mismo me considero satisfecho en referirme a la elección como condicional, a la fe como condición, e insistir en que Dios elige a individuos como creyentes.




Adaptado: Grace, Faith, Free Will
Robert E. Picirilli

domingo, 11 de marzo de 2012

"..según la presciencia de Dios Padre"



La elección divina no es ejercida en forma independiente de los actos libres del hombre, pero tampoco se basa en el conocimiento previo de ellos. Como las escrituras declaran, somos elegidos "según" o "de acuerdo a" la presciencia de Dios Padre (1 Pedro 1:2). No existe una prioridad lógica o cronológica entre elección y presciencia. Como John Walvoord comenta respecto a 1 Pedro 1:2, este pasaje "no enseña el orden lógico de la elección en relación con la presciencia, sino el hecho de que ambos son coextensivos". En otras palabras, todos los aspectos del propósito eterno de Dios son igualmente carentes de tiempo. 


Dios es un ser simple, cuyos atributos son uno con su esencia indivisible. Por lo mismo, tanto la presciencia como la predeterminación son una en Dios. Cualquier cosa que Dios conoce, lo determina. Y cualquier cosa que determina, la conoce. De una forma más apropiada, debiéramos hablar de Dios como "conscientemente determinando", y "determinantemente conociendo" desde la eternidad todo lo que pasa, incluyendo todo acto libre. Ya que si Dios es un ser simple y eterno, por lo mismo sus pensamientos debieran ser eternamente coordinados y unificados. 


De acuerdo a esto, lo que Dios predestina no puede basarse en lo que previamente conoce, ni tampoco lo que previamente conoce basarse en lo que predestina. Ambos hechos deben ser simultáneos, eternos y coordinados en Dios. Por lo mismo, de esta manera, nuestras acciones morales son verdaderamente libres, y Dios ha determinado que sean así. Dios es totalmente soberano en el sentido de determinar realmente lo que ocurre, y aun así el hombre es completamente libre y responsable por lo que escoge.




Adaptado: Chosen But Free
Norman Geisler

domingo, 4 de marzo de 2012

"..responsabilidad humana"



"Si el pecador en forma voluntaria rechaza la misericordia que Dios ofrece, es culpable por lo que ha hecho, y por lo tanto vulnerable a los cargos de responsabilidad por su culpa delante del trono divino debido a lo que ha hecho.  El pecador es libre tanto para aceptar como para rechazar la invitación del evangelio. Si la acepta lo hace en forma libre pero siempre bajo la acción del Espíritu Santo. Si la rechaza lo hace en forma libre y solamente por su propia autodeterminación.  Por lo mismo el hombre es totalmente responsable por su pecado, ya que es tanto el autor como el actor de dicho pecado; pero no es responsable por su santificación, porque es solamente el actor pero no el autor de dicha santificación."




Dogmatic Theology
William Shedd


Nota al pie: a pesar de que William Shedd es un teólogo de tradición calvinista, su punto de vista describe en forma equilibrada, moderada y acertada la vision arminiana reformada respecto a la responsabilidad del hombre y la soberania divina en el terreno de la salvación

domingo, 26 de febrero de 2012

"..arminio y los decretos divinos"


La posición de Arminio en cuanto a la predestinación quedó claramente expuesta en su "declaración". Después de analizar y refutar la doctrina calvinista en sus diferentes interpretaciones, presenta su propio punto de vista: 

El primer decreto absoluto de Dios relativo a la salvación del hombre pecador es aquel por el cual decretó la asignación de su Hijo, Jesucristo, como Mediador, Redentor, Salvador, Sacerdote y Rey, que pudiera destruir el pecado por su propia muerte, obtener mediante su obediencia la salvación de lo que se había perdido y comunicarla por su propio poder.

El segundo decreto preciso y absoluto de Dios es aquel por el cual determinó recibir en su favor a quienes se arrepintiesen y creyesen en Cristo; y por su causa y mediación, llevar a efecto la salvación de tales penitentes y creyentes que perseverasen hasta el fin. Determinó, ademas, dejar en el pecado, y bajo la ira, a todas las personas impenitentes e incrédulas, y condenarlas como ajenas a Cristo. 

El tercer decreto divino es aquel por el cual Dios decretó administrar de manera suficiente y eficaz los medios que fueran necesarios para el arrepentimiento y la fe e instituir la administración siguiente de acuerdo con: la sabiduría divina, por la cual Dios conoce lo que es propio y conveniente, tanto a su misericordia como a su severidad; y, de acuerdo con la justicia divina, por la cual Él esta presto a adoptar todo aquello que su sabiduría prescriba y ejecute.

A estos sigue el cuarto decreto, por el cual Dios determina salvar y condenar a ciertas personas particulares. Este decreto no es independiente y se encuentra firmemente basado en los puntos anteriormente expuestos. 

Es innegable que hay en esta presentación de sus convicciones una matización equilibrada, concordante con su sano principio de interpretación de que "nada debe enseñarse respecto a la doctrina de la predestinación más allá de lo que las Escrituras dicen". 


Adaptado: Escogidos en Cristo 
Ernest Trenchard & Jose M. Martinez

domingo, 19 de febrero de 2012

"..que es un arminiano?"


El arminianismo siempre ha sido entendido como una categoría soteriológica. En otras palabras, es un sistema de creencias que tiene que ver específicamente con la doctrina de la salvación y no con todo lo demás en la teología. Es en este sentido que surge la pregunta, y que tiene que ver con cuales son las características mínimas necesarias para considerar a alguien como arminiano. ¿que es lo que debe creer una persona para ser considerada como arminiana?

En primer lugar debiera existir una adherencia a las doctrinas protestantes básicas: sola escritura, sola gracia, solo Cristo, justificacion como una declaración de justicia solo por la gracia de Dios, solo por medio de Cristo y solo a través de la fe. En segundo lugar adherencia a una doctrina de elección corporativa, predestinación condicional, expiación ilimitada, gracia preveniente resistible y una creencia en el amor universal de Dios y el deseo de Dios de que todos sean salvos. 

Si alguien cumple con estos criterios, se podría al menos considerar a dicha persona como arminiana. Estos criterios mínimos, sin embargo, no son en sí suficientes para considerar a alguien como arminiano. Dudaría de su arminianismo si las siguientes categorías no se sostuvieran como norma: 

Adherencia a la doctrina de la depravacion total del ser humano, que sin la gracia de Dios, es incapaz de responder al llamado del evangelio; creer que Dios no es el autor de la maldad y sufrimiento en el mundo, sino que estas cosas existen solo como consecuencia de la caída, que Dios ha permitido pero que no ha deseado ni decretado. Esto debido a que muchas personas que creen ser arminianas realmente no lo son, sino que en realidad caen dentro de la categoria de pelagianas, semi-pelagianas o simplemente liberales en cuanto a su teología. 


Adaptado de: Who is (or Might be) An Arminian?
Roger E. Olson

viernes, 20 de enero de 2012

"..el llamado del Espíritu Santo"



El llamado de salvación es en parte externo y en parte interno. El llamado externo se lleva a cabo a través del ministerio de hombres, que proclaman la palabra del evangelio, y que son llamados en este sentido “trabajadores junto con Dios, plantadores, regadores, constructores, y ministros por medio de quienes los incrédulos son persuadidos” (1 Corintios 3:6-10). El llamado interno por otro lado, lo realiza como operación directa el Espíritu Santo, iluminando la mente y afectando el corazón, para que se otorgue una atención seria y adecuada a los asuntos que están siendo proclamados, y que la fe sea dirigida a la palabra. La eficacia del llamado consiste en la concurrencia tanto de su componente interno como externo (Hechos 16:14, 2 Corintios 4:5-6, 1 Pedro 1:22-23)

Pero debemos ser cautelosos, y, al contrario de los místicos y entusiastas, no considerar la palabra que es proclamada por el ministerio de hombres solo como preparatoria; y creer que otra palabra es empleada internamente, que es perfeccionista; o (de igual manera) no suponer que el Espíritu, por un acto interno, ilumina la mente hacia otro conocimiento de Dios y de Cristo, que aquel que se encuentra contenido en la palabra externamente proclamada; o que El afecta la mente y el alma con otros medios, que aquellos que son propuestos en la misma palabra de Dios (1 Pedro 1:23, Romanos 10:14-17, 2 Corintios 4:3-6, 1 Corintios 15:1-4)

El resultado accidental de este llamado, uno que no es en sí mismo la intención de Dios, es el rechazo a la palabra de gracia, contender al consejo divino, la resistencia ofrecida al Espíritu Santo. La razón per-sé de este resultado es, la malicia y la dureza del corazón humano. Dicho resultado es, no obstante, superado por otro, a decir, el justo juicio de Dios, devolviendo el pago por el desprecio mostrado hacia Su palabra y llamado, y la injuria hecha a su Santo Espíritu. De este juicio nace el ennegrecimiento de la mente, el endurecimiento del corazón y la “entrega a una mente reprobada” (Hechos 13:46, Lucas 7:30, Hechos 7:51, Salmos 81:11-14, Isaías 63:10, 6:9,10, Juan 12:37-40)

Pero, como “conocidas son para nuestro Dios todas sus obras desde el principio del mundo” y como Dios no hace nada en el tiempo que no haya decretado hacer desde toda la eternidad, este resultado es de la misma manera instituido y administrado de acuerdo al decreto eterno de Dios. De manera que quien quiera que sea llamado en el tiempo, fue desde toda la eternidad predestinado para ser llamado, y para ser llamado en ese mismo estado, tiempo, lugar, modo y con la misma eficacia, como y con la cual fue predestinado. De otro modo, la ejecución variaría respecto al decreto; con cargos de mutabilidad y cambio que no podrían ser proferidos contra Dios sin producir efectos despreciables (Efesios 3:5,6,9-11, Santiago 1:17,18, 2 Timoteo 1:9) 


Simon Episcopius